Baterías: EE.UU. intenta desligarse de China

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Estados Unidos enfrenta un dilema estratégico en su mercado de almacenamiento de energía. El país experimenta un crecimiento récord en sistemas de baterías a escala de red, pero depende fuertemente de celdas fabricadas en China, más baratas que las producidas localmente. A finales de agosto, la administración Trump declaró una emergencia nacional que prohíbe efectivamente las baterías chinas en sistemas de almacenamiento de energía a escala de red, marcando un punto de inflexión en la política energética estadounidense.
Prohibición de baterías chinas y medidas comerciales
El decreto ejecutivo de Trump bloquea la instalación de «cualquier equipo del sistema de potencia a granel producido en el extranjero» que represente riesgo de seguridad nacional, incluidos sistemas de almacenamiento de energía en baterías, inversores y transformadores. Esta medida es más drástica que herramientas anteriores. Desde 2022, la Ley de Reducción de la Inflación limitó los créditos fiscales a proyectos que cumplieran restricciones sobre dónde se extraían, procesaban, reciclaban y ensamblaban los materiales de baterías. A partir de 2026, nueva legislación requiere que el 55% del costo de materiales provenga de fuera de China y países restringidos para calificar a créditos fiscales. Los aranceles de importación para baterías subieron al 25% en enero, desde el 7.5% anterior, según reporta MIT Technology Review.
Impacto en proyectos y capacidad doméstica
La prohibición sorprendió a actores locales de la industria y probablemente ralentizará el despliegue de proyectos de almacenamiento conectados a la red en el corto plazo, según análisis de BloombergNEF. Los desarrolladores enfrentan retrasos mientras esperan claridad regulatoria. Isshu Kikuma, analista de almacenamiento en BloombergNEF, señala que proyectos podrían cancelarse si solo pueden acceder a alternativas más costosas que importaciones chinas. Técnicamente, la orden aplica incluso a plantas existentes, aunque es improbable que sean desmanteladas. Estados Unidos podría tener capacidad para satisfacer su demanda de baterías hacia 2030, aunque la oferta real no alcanzaría la demanda hasta finales de los años 2030 si algunas fábricas no funcionan a máxima capacidad. Nuevas plantas de LG Energy Solutions, Samsung SDI, Ford y SK On entrarán en operación o aumentarán producción el próximo año. Un mercado de vehículos eléctricos ralentizado ayuda: fábricas originalmente diseñadas para baterías automotrices se reconvierten a almacenamiento en red.
El costo de la independencia energética
Las baterías producidas en Estados Unidos siguen siendo significativamente más caras que las fabricadas en China. Cambiar a importaciones de otros países como Corea del Sur también resultaría más costoso. Shan Tomouk, especialista en almacenamiento de energía en Benchmark Mineral Intelligence, advierte sobre las preocupaciones que genera esta estrategia entre actores domésticos. La pregunta central trasciende las baterías: ¿deben los países aprovechar tecnología barata disponible para reducir emisiones y costos, o deben cortar fuentes clave para forzar el desarrollo doméstico aunque sea más caro? China lidera al mundo en tecnologías como paneles solares y baterías mediante años de apoyo gubernamental y experiencia manufacturera.
| Medida | Detalles |
|---|---|
| Decreto ejecutivo | Prohibición de baterías, inversores y transformadores producidos en el extranjero en sistemas de red (agosto 2025) |
| Requisito de origen (2026) | 55% del costo de materiales debe provenir de fuera de China y países restringidos para créditos fiscales |
| Aranceles | Subieron a 25% en enero (desde 7.5%) |
| Capacidad doméstica | Hacia 2030 Estados Unidos podría tener capacidad; oferta real alcanzaría demanda finales de los años 2030 |
| Nuevas fábricas | LG Energy Solutions, Samsung SDI, Ford y SK On entran en operación o aumentan en 2026-2027 |
| Diferencial de costo | Baterías estadounidenses más caras que chinas; alternativas de otros países también más costosas |
Preguntas frecuentes sobre independencia energética
¿Por qué Estados Unidos prohíbe las baterías chinas?
La administración Trump argumenta que reducir dependencia de una única fuente para tecnología energética crucial mejora la seguridad nacional. Sin embargo, esto implica costos más altos para proyectos de almacenamiento.
¿Cuándo tendrá Estados Unidos suficientes baterías propias?
Hacia 2030 el país podría tener capacidad de producción, pero la oferta real no alcanzaría la demanda total hasta finales de los años 2030, según análisis de BloombergNEF.
¿Cuál es el impacto en proyectos actuales?
Se espera ralentización en el corto plazo. Proyectos enfrentan retrasos mientras esperan claridad regulatoria del Departamento de Energía (esperada para fin de año), y algunos podrían cancelarse si solo acceden a alternativas costosas.
Nuestra lectura editorial
La tensión refleja un dilema fundamental en política energética: aprovechar tecnología barata para reducir emisiones y costos versus desarrollar capacidad doméstica aunque sea más cara. China mantiene liderazgo en manufactura de baterías mediante inversión estatal sostenida; Estados Unidos persigue autosuficiencia pero a costo significativo.
En Inteligencia Artificial creemos que esta estrategia revela cómo las decisiones de seguridad nacional moldean cadenas de suministro tecnológico global. ¿Es viable alcanzar independencia energética sin sacrificar la velocidad de la transición a energías renovables?
Fuente: www.technologyreview.com

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